Punta Tombo: reserva de pingüinos
  Un lugar único, para disfrutar muy de cerca.  
 
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Punta Tombo se encuentra ubicada a 181 Km de Puerto Madryn, y a 110 Km de Trelew. Esta Reserva Faunística es sin lugar a dudas, uno de los lugares del litoral patagónico más famoso y visitado por miles de turistas. Es una excursión ideal para una jornada completa.

El hermoso paisaje de la Estepa Patagónica nos envuelve en su belleza a medida que avanzamos por la ruta Provincial Nº1, y al acercarnos al mar, una intensa actividad faunística nos recibe. Una gran diversidad de aves marinas habitan esta región. También llegan hasta estas costas lobos marinos y pasan por sus aguas ballenas francas, delfines y orcas.

Punta Tombo es la colonia continental de pingüinos de magallanes (Spheniscus magellanicus) más grande del mundo, con cerca de 175.000 parejas reproductivas; y no sólo eso, no existe otro asentamiento de pingüinos de esta magnitud a la que se pueda acceder tan fácilmente.

Uno de los grandes atractivos de esta reserva es que se puede caminar literalmente entre los pingüinos, seguir sus costumbres, observar bien de cerca cómo alimentan a los pichones, sus actos de apareamiento, las peleas por la defensa del territorio, la construcción de sus nidos, y sus caminatas entre el mar y el nido.

La reserva y sus pingüinos:

La reserva Punta Tombo es una estrecha y pedregosa franja que penetra en el mar unos 3,5 km; sus amplias playas presentan un suave declive que aprovechan los pingüinos para formar sus nidos.

El ingreso a la reserva se hace por el puesto del Guardafauna, donde desemboca el camino. Allí se debe abonar el derecho de ingreso y se obtiene información acerca de las distintas sendas y la forma de comportarse.

Hay un pequeño sector de servicios, donde se puede consumir un ligero refrigerio, hay baños públicos y en caso de emergencia el guardafauna puede comunicarse por radio con el centro más cercano.
El área de estacionamiento para los vehículos se encuentra ya dentro de la reserva, por lo que es necesario transitar esos metros con mucha precaución.

Una vez en el área de sendas verá que la zona de acceso permitido se encuentra delimitada por un alambrado. Es muy importante respetarlo. Tenga cuidado también con los nidos, que son excavaciones que se encuentran entre los arbustos y al costado de las sendas.

Durante todo el recorrido hay carteles en español e inglés que guían y van dando especificaciones de las características de los pingüinos.
Las familias de pingüinos se encuentran generalmente bajo los arbustos, pero también caminan por todos lados, en un ir y venir constante entre el mar y los nidos, para buscar el alimento y hacerlo llegar a los pichones.

Los pingüinos son aves marinas migratorias. Arriban anualmente a este lugar para anidar, aparearse, tener sus crías, para luego emprender el viaje de regreso hacia el noreste de Sudamérica y cíclicamente regresar al año siguiente. Durante los meses fríos del invierno viajan más de 3000 km hasta las costas de Brasil, en busca de aguas más cálidas.

Poseen alas, pero no vuelan: están adaptadas para nadar. Esto es debido a que pasan la mayor parte de su vida en el agua, inclusive duermen en ella. Al nadar, son capaces de alcanzar una velocidad de 8 km/h, aunque saltando por sobre el agua en tramos cortos, la superan.

Un pingüino adulto mide unos 50 centímetros y pesa unos 5 kilogramos. El plumaje que caracteriza a la especie es el pecho blanco, lomo negro y un doble collar blanco y negro.

La vocalización de los pingüinos adultos parece un rebuzno. La utilizan para alejar a los extraños y atraer a su pareja. En cambio los pichones, con un piar agudo y continuado, piden su merecido alimento.

La zona de cría de los Pingüinos se halla concentrada en los terrenos arenosos ubicados en la base de la Punta. El suelo se halla completamente lleno de cuevas, donde los pingüinos ponen sus huevos y crían los pichones.

Una febril actividad domina la colonia: mientras algunos pingüinos excavan sus cuevas y otros se pelean defendiendo su territorio, un continuo rumor de rebuznos domina el ambiente. Pueden verse a grupitos de pingüinos, que desde las playas se internan en la colonia: están exhaustos luego de pasar varios días en el mar, consiguiendo alimento para sus pichones.

Cuando visitar el lugar:

- En los meses de Agosto y Septiembre se puede apreciar el arribo de machos y hembras, la lucha territorial y el armado de los nidos.
- En Octubre es la época de incubación de los huevos, período que dura entre 30 y 45 días.
- En Noviembre se pueden observar los primeros nacimientos.
- En Diciembre hay una intensa actividad sobre la playa.
- En Enero los pichones salen del nido, mudan su plumaje e inician sus incursiones al mar.
- En Febrero los ejemplares juveniles mudan su plumaje, ocupan las playas, y se hace difícil llegar al mar.
- De Marzo a Abril finaliza la muda de jóvenes, comienza la de los adultos e inician la migración hacia el norte.
- En los meses de Mayo, Junio, Julio y Agosto no se pueden apreciar los pingüinos magallánicos porque están permanentemente en el mar alimentándose.

Es importante saber que nunca debemos realizar ningún tipo de contacto con los pingüinos, ya que el cuerpo humano contiene bacterias, las cuales son nocivas para ellos porque su sistema inmunológico no está preparado para combatir las mismas.

Historia de su creación:

Las tierras que hoy conforman la Reserva pertenecían a una estancia, y fueron donadas. En el año 1972, por el Decreto Provincial Nº 2.870 se comenzó a manejar este sitio como ámbito natural y turístico, siendo definitivamente consolidado como Reserva, por el Decreto Nº 1.222 del año 1979.

Fundamentos de su creación:

Proteger una de las colonias de aves marinas más diversas de la Argentina y la mayor colonia continental del Pingüino de Magallanes.



 
Si regresa por el mismo camino de ripio, se vuelve a la ruta 25, donde puede optar por ir hacia la costa, visitando la ciudad capital del Chubut, Rawson, con su balneario Playa Unión, o emprender hacia el valle inferior del río Chubut, pasando por la ciudad de Trelew. Por la misma ruta que conduce a Esquel (la Nº 25) se llega a Gaiman, una antigua colonia galesa que conserva sus tradiciones.

Cómo llegar:

Partiendo desde Puerto Madryn hacia el sur por la Ruta Nacional Nº3 (asfaltada) y después de recorrer 112 km, pasando por la ciudad de Trelew, se llega a la intersección con la Ruta Provincial Nº 75, recorriendo esta -21 km- se accede a la Ruta Provincial Nº1 (ripio). Luego de 38 Km, se llega al Área Natural Protegida Punta Tombo.
 


   
Textos: Patagonia Extrema l Fotos: Patagonia Extrema
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